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3.6. Caracterización de los problemas

Diferenciar entre estos cuatro tipos de problemas puede ayudar a identificar las soluciones adecuadas.

img_caracterproblemas.pngicono_contenido.png El autor plantea que existen cuatro tipos de problemas, y saber identificarlos nos ayuda a considerar las soluciones de manera más efectiva. Veamos más a fondo la relación entre la función clara del problema y la claridad de la solución:

I. Directos. Problemas con función clara y solución clara

Estos son los más sencillos. El problema está bien definido, y también lo está la solución.

Ejemplo: Si nos rompemos un brazo o una pierna, sabemos que el problema es la fractura y que la solución es recibir atención médica para curarla.

II. Formidables. Problemas con función clara pero solución no clara

Aquí el problema está bien definido, pero la solución no es evidente.

Ejemplo: El analfabetismo digital en personas mayores. Sabemos que es un problema, pero la solución puede variar: formación, capacitación, atención personalizada, etc.

III. Manejables. Problemas con función no cara y solución clara

En este caso, el problema no está bien definido, pero la solución sí lo está.

Ejemplo: La contaminación por plomo en el agua. Sabemos que es un problema, pero la manera exacta de solucionarlo puede variar según el contexto.

IV. Enquistados. Problemas con función no clara y solución no clara

Estos son los más complejos. Tanto el problema como la solución son ambiguos o mal definidos.

Ejemplo: Algunos desafíos relacionados con la sostenibilidad global, donde la interconexión de factores hace que la solución no sea evidente.

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